Ahí van algunas exageraciones de lo más creibles.
-¡Oye! ¿Qué hora es?
Las doce.
¡Que tarde!
Haberme
preguntado antes.
-Era una adivina tan buena, tan buena, que además del futuro, adivinaba el
condicional y el pluscuamperfecto de subjuntivo.
-Un tipo tan, pero tan tan tan que se volvió campana.
Administradores: Agus y Faveta
Tags: Hora, Pregunta, Tarde